CÁNCER DE MAMA

Antes de poder entablar una lucha efectiva ante el cáncer de mama, es importante conocer algunos aspectos básicos.

En esta sección encontrarás respuestas que te ayudarán a avanzar en tu lucha con conceptos claros.

La mama es una glándula (una estructura de tejido que forma una sustancia importante), y que tiene una función. La mama está diseñada para producir leche en los lóbulos. Utiliza los conductos de leche para sacar la leche que produce al pezón.

Como todas las partes de tu cuerpo, las células en tus pechos normalmente crecen y después descansan. Estos periodos de crecimiento y descanso están controlados por el núcleo de los genes, que es como que dijéramos que cada célula tiene en su núcleo una sala de control. Cuando los genes funcionan correctamente controlan adecuadamente el crecimiento de la célula. Pero cuando tus genes desarrollan alguna anormalidad, a veces pierden la capacidad de controlar los periodos de crecimiento y descanso de la célula.

El cáncer de mama es un crecimiento incontrolado de las células de la mama.

El cáncer tiene el potencial de atravesar las barreras del tejido de la mama y extenderse por otras par-tes del cuerpo. Aunque el cáncer siempre está causado por alguna anormalidad genética (un error en el material genético), sólo un 5-10% de los cánceres son heredados del padre o de la mádre. Al contrario, el 90% de los cánceres se producen por anormalidades genéticas que se desarrollan como re-sultado del proceso de envejecimiento y el transcurso de la vida.

Hay muchas cosas que cada mujer puede hacer para mantener su cuerpo lo más sano posible (comer una dieta sana y balanceada, no fumar, minimizar el estrés y hacer ejercicio regularmente), pero el cáncer de mama nunca es culpa de nadie. Sentirte culpable, decirte a ti misma que el cáncer es el resultado de algo que hiciste o que te hicieron, no es bueno, más bien, es contraproducente.

No es extraño que, tan pronto te han diagnosticado, trates desesperadamente de encontrar una razón que explique la situación. Analizas tu vida mil veces, le das vueltas a la cabeza, y sientes una enorme culpa, y lo único que consigues con esto es torturarte.

Guarda toda tu energía para tu salud y tu bienestar.

FACTORES DE RIESGO
Las probabilidades aumentan si su madre, hermana o hija han tenido antecedentes de cáncer de mama (especialmente si fue diagnosticado antes de los 50 años de edad).
Las hormonas juegan un papel muy importante en la aparición del cáncer de mama, una exposición excesiva del tejido mamario a los estrógenos y, probablemente, a la progesterona (hormonas que se producen en los ovarios) aumentan la probabilidad de sufrir cáncer de mama.
Las pacientes que han sufrido dos o tres biopsias de resultado benigno de mama, las que presentan carcinoma lobulillar in situ (células anormales que se encuentran en los lobulillos del seno) o con un diagnóstico de hiperplasia atípica (las células sin ser cancerosas presentan características anormales y son numerosas) presentan un riesgo más elevado de sufrir un cáncer de mama.
Alteraciones genéticas en ciertos genes (BRCA 1 y BCRA 2), aumentan el riesgo del cáncer de mama, estas alteraciones son raras y no llegan a constituir ni un 10% de todos los tumores de mama diagnosticados.
Cuando más tarde se tenga el primer hijo mayor probabilidad de tener un cáncer de mama. Las mujeres que tuvieron su primera regla antes de los 11 años, que tuvieron la menopausia tarde (después de los 55 años) o que no han tenido hijos, tienen una mayor probabilidad de desarrollar un cáncer de mama.
Los senos densos tienen muchas glándulas y ligamentos y poco tejido graso, como los cánceres de mama se desarrollan casi siempre en el tejido denso, éstos presentan más probabilidades de padecer cáncer, además las anormalidades se detectan con más dificultad en una mamografía en los senos densos.
Una dieta alta en grasas, parece que favorece la aparición de cáncer, aunque el mecanismo implicado no esté claro del todo. Algunos estudios sugieren que el consumo de alcohol de modo moderado también influye en el riesgo de padecer un cáncer de mama, sin embargo, el ejercicio puede disminuir los niveles hormonales y la incidencia de este tumor.
DETECCIÓN PRECOZ
Las mujeres pueden tener un papel decisivo en la detección precoz del cáncer de mama, consultando con su médico acerca de los síntomas que tienen que vigilar y estableciendo un programa de revisión médica general adecuado. Así, deberían interesarse por las siguientes cuestiones:

  • Mamografía (rayos-x de la mama).
  • Exploración clínica de la mama (exploraciones de la mama por parte del médico).
  • Autoexploración de la mama.
CONOCE TU CUERPO: AUTOEXPLORACIÓN
Ponte frente a un espejo y observa tus senos en las posiciones que muestran los dibujos. Comprueba las diferencias entre una y otra mama: cambios en el contorno de los pechos, bultos, durezas, retracciones del pezón y de la piel. Mira también si hay ulceración, eczema o secreción por el pezón.

Si ves que tienes una mama mayor que la otra, o que has producido algo de leche sin estar en periodo de lactancia, no te preocupes. Es normal.

Palpación

Debes hacerla tumbada porque en esta posición los músculos se relajan y facilitan la palpación.

Palpación de la mama

Coloca una almohada bajo el hombro correspondiente antes de examinar la mama. Levanta el brazo y ponlo detrás de la cabeza a la altura de la nuca. Seguidamente, con las yemas de los tres dedos centrales presiona sobre la mama y traza al menos tres círculos concéntricos alrededor del pezón, en el sentido de las agujas del reloj. Haz esta operación completa con cada una de los dos mamas.

Palpación de la axila

En la misma posición, palpa la axila correspondiente a la mama que estás explorando para descartar la presencia de bultos.

Palpación de la areola y el pezón

En la misma postura, presiona el pezón entre los dedos pulgar e índice (para observar si existe secreción) y levanta el pezón junto a la areola para observar si hay movilidad o adherencia.