Los movimientos de tu brazo pueden quedar ligeramente reducidos: Normalmente esto se corrige con ejercicios físicos. Los ejercicios de rehabilitación acelerarán tu recuperación. Es por esto, importantísimo que, desde el primer día, muevas el brazo, aunque al principio sea un poco doloroso, pues, si no lo haces, terminarás por no moverlo correctamente.

Te recordamos varios ejercicios pero será el médico quien te aconseje lo que tú debes hacer.

En la cama o sentada. Trata de peinarte con el brazo del lado operado, y sin inclinar la cabeza entera. Haz este ejercicio varias veces al día, pero sin fatigarte.

En la cama o de pie con los codos doblados y a la altura de los hombros levanta el brazo del lado operado ayudándote con la mano del otro brazo e intenta cada día llegar un poco más alto. Más tarde puedes hacerlo de pie, con el cuerpo muy recto y las piernas ligeramente separadas.
De pie y en una pared, la cara y la punta de los pies cerca de la pared, coloca las palmas de la mano contra la pared y levántalas forzando un poco con los dedos, uno a uno, como si caminases con los dedos de la mano. Para relajarte apoya la cabeza sobre la pared.
De pie con las piernas separadas y los brazos extendidos al frente, toma un bastón (palo de escoba) y levántelo con los codos rectos por encima de la cabeza. Baja el bastón hasta ponerlo detrás de la cabeza
De cuando en cuando, mírese en un espejo de cuerpo entero para comprobar si tiene los hombros al mismo nivel. Haga un pequeño esfuerzo para equilibrarlos llevándolos hacia atrás mientras mantiene los brazos caídos a lo largo del cuerpo. Esto aligerará la tensión y ayudará a corregir la cavidad que se forma justo por debajo de los hombros.
Coja una cuerda de aproximadamente dos metros y pásela por encima de una puerta. Siéntese y coja los extremos de la cuerda uno con cada mano y tire de ella con la ma no derecha y la mano izquierda alternativamente. Empiece a tirar con el brazo contrario al del lado afectado.
Una vez vuelvas a casa deberás continuar practicando los ejercicios de rehabilitación que realizabas en el hospital. Nadar es bueno para fortalecer tus hombros y pecho. Consulta con tu médico si te conviene hacerlo. Procura no cansarte excesivamente mientras practiques cualquier ejercicio, no hagas ninguno de ellos violentamente.

A medida que se va cicatrizando tu herida deberás estar atenta por si aparecen señales de infección tales como inflamación, hinchazón, enrojecimiento, etc. Si se desarrolla cualquiera de estos síntomas o tienes fiebre llama a tu médico.

Cada mujer se recupera de su mastectomía a un ritmo distinto. Sin embargo descubrirás que dos o tres semanas después de la cirugía estarás haciendo la mayor parte de las cosas que hacías antes de la mastectomía. En aproximadamente seis semanas podrás realizar tus actividades normales.

Consulta a tu médico sobre la práctica del autoexamen de la mama; es una práctica que deberás realizar con tu otra mama periódicamente.

UN CONSEJO: SÉ CONSTANTE